La renovación de carta marca un nuevo capítulo en una propuesta gastronómica donde tradición y creatividad dialogan con naturalidad. La cocina italocastiza se reafirma como eje central, explorando el encuentro entre Italia y España a través de una mirada contemporánea, técnica precisa y un profundo respeto por el producto de temporada.
El recorrido comienza con bocados que apelan directamente a la memoria, reinterpretados con sutileza. La croqueta de tortilla de patata con papada ibérica se presenta cremosa y envolvente, mientras que las vieiras a la brasa con salsa carbonara establecen un sugerente puente entre el mar y la intensidad romana.
La nueva carta avanza con platos donde la técnica y el sabor alcanzan una notable profundidad: los raviolis de cordero lechal en su jugo —junto a su versión de pato y foie— despliegan matices complejos y elegantes.
A ellos se suman propuestas como el vitello tonnato de picaña curada o la burrata de puerro asado con avellana tostada y pesto, donde el equilibrio entre delicadeza y carácter define cada elaboración. Entre los principales, la lasaña de rabo de toro con velouté emerge como una oda a la cocina de raíz, reinterpretada con sofisticación, mientras que el arroz meloso trufado con pato desmigado y alcachofa frita ofrece una experiencia reconfortante, intensa y aromática.
El final dulce mantiene el nivel de la propuesta con una torrija acompañada de salsa de pistacho y nata, un postre que transforma un clásico en un gesto contemporáneo y casi ritual.
Pero Caluana no se limita a la mesa. Es un espacio concebido para prolongar la experiencia en distintos ambientes: desde El Olivar, bajo una bóveda barroca que susurra siglos de historia, hasta El Invernadero, un oasis luminoso que transporta a la Toscana sin salir de Madrid.
Y cuando cae la noche, la experiencia desciende a su dimensión más íntima: Maldita Gioconda, una coctelería clandestina escondida en las entrañas del edificio. Bajo la dirección del maestro coctelero Daniel Álvarez, este espacio redefine la mixología desde una perspectiva sensorial y emocional.
Aquí, los cócteles no se eligen por sus ingredientes, sino por lo que evocan. La carta se articula como un lenguaje de emociones: Beso, Vicio, Amor de verano, Silencio o Puñetazo son más que nombres; son estados de ánimo servidos en copa.
¿Una noche de nostalgia? Amor de verano. ¿Buscas introspección? Silencio. Cada
Restaurante Caluana
Calle De La Bolsa 12, Madrid
Tlf: 689 53 33 49
Ticket Medio: 30-50 €