En El Encinar de La Moraleja acaba de abrir Del Amo, la nueva apuesta de Barbillón Family & Corp., y lo hace con una idea clara: recuperar el alma del ultramarinos de toda la vida y ponerlo al día sin perder una pizca de verdad. El resultado es un formato híbrido que se mueve con soltura entre tienda selecta y cocina lista para llevar. Ni restaurante al uso ni colmado nostálgico. Más bien un nuevo imprescindible cotidiano.
Aquí se viene cuando no hay tiempo para cocinar pero sí criterio para comer bien. Cuando apetece un pollo asado memorable. O cuando la despensa pide algo especial, aunque sea martes.
Comer bien, sin épica innecesaria
Del Amo se construye sobre tres pilares que definen su carácter: cocina honesta, calidad sin alardes y la convicción de que cuidarse también es un acto de cariño. Nada de artificios ni prisas impostadas. Solo oficio, producto y esa sabiduría que entiende que lo sencillo, cuando está bien hecho, es imbatible.
La propuesta gastronómica gira en torno a una carta breve y rotatoria de platos del día y “easy meals” pensadas para llevar —y lucirse— en casa. En su amplia cocina, diseñada para trabajar con precisión, se preparan recetas reconocibles y reconfortantes: guisos de cuchara, croquetas doradas, ensaladilla con aspiraciones de mítica, arroces, verduras de temporada, lasañas, canelones y platos de horno que huelen a domingo.
Aquí la técnica no busca aplauso; busca sabor. Cada elaboración habla de fuego lento, de paciencia y de ese punto exacto que convierte lo cotidiano en memorable. El pollo que merece capítulo propio
Si hay un plato que resume el espíritu de la casa es el pollo asado a las brasas del horno Josper. Camperos, marinados en mantequilla y hierbas durante 24 horas —sin añadir sal y sorprendentemente jugosos—, salen de las brasas con ese equilibrio perfecto entre piel crujiente y carne tierna. Un clásico elevado desde la sencillez, con sello Barbillón y vocación de convertirse en adicción semanal.
La estacionalidad marca el ritmo: la carta evoluciona según el mercado y el calendario, adaptando guisos y verduras a lo que toca en cada momento. Porque comer como en casa también significa respetar el tiempo de las cosas.
Una despensa para curiosear (y caer en la tentación)
Más allá de la cocina preparada, Del Amo despliega una despensa gourmet organizada en pequeños rincones que invitan a pasear sin prisa. Quesos y chacinas —con especial atención a los jamones ibéricos—, una bodega bien pensada, conservas y laterío de culto, encurtidos, aceites, mieles, especias, cafés de especialidad y una selección de dulces que ponen a prueba cualquier fuerza de voluntad.
Todo está concebido para que una visita rápida pueda transformarse en un aperitivo improvisado, una cena resuelta con estilo o un capricho perfectamente justificado. Uno entra buscando un guiso y sale con el menú completo… y quizá algo más.
Calidez sin estridencias
El espacio, diseñado por Maite García Carmona (MGC Deco Estudio), respira cercanía y orden. Maderas claras, tonos crema y verdes suaves reinterpretan la estética del ultramarinos clásico con códigos actuales. Sin exceso decorativo, dejando que el producto marque la pauta.
Una gran barra central organiza el movimiento y una pequeña zona de mesas permite comer allí de manera informal, pero cuidada. Con Del Amo, Barbillón Family & Corp. amplía su universo gastronómico apostando por valores que nunca pasan de moda: cocina casera, buen producto y sencillez bien entendida. En esencia, la comida de siempre, adaptada a la vida de hoy. Y eso, bien ejecutado, es casi revolucionario.
DEL AMO
Dirección: El Encinar de La Moraleja — C. Camino del Cura, 10.
Tel. Reservas: 649 568 165