Madrid se deja contar —y reinventar— en Icónica Madrid. Una ciudad de cuento, la exposición inaugurada por Marta Rivera de la Cruz en el Espacio Cultural Serrería Belga, que hasta el 3 de mayo propone un recorrido sensorial por algunos de los símbolos más reconocibles de la capital.
Comisariada por la revista El Duende, la muestra regresa tras el éxito de su primera edición y se consolida como una de las citas destacadas de IlustraweekMadrid 2026.
En esta ocasión, catorce ilustradores construyen un relato coral en el que la ciudad se convierte en escenario y protagonista. Lady Desidia firma el cartel de la exposición, situando la escena en el entorno del Retiro, y ofrece también una mirada a la Plaza Mayor desde uno de sus balcones.
Poliño Trapalleiro imagina a los propios madrileños pintando colectivamente el característico cielo azul de la ciudad, mientras Nuria Cuesta invita a un paseo literario por la Cuesta de Moyano.
El paisaje urbano continúa con la mirada de Albertoyos sobre el viaducto y el Manzanares, y con el Teleférico de Madridreinterpretado por Elena Hormiga. En clave naturalista y ornamental, Puño se detiene en los pavos reales de los jardines de Cecilio Rodríguez, mientras Manuel Marsol recupera la esencia del fútbol improvisado en cualquier plaza de barrio.
La memoria histórica y cultural también ocupa un lugar central. Marta Ponce rinde homenaje a Manuela Malasaña, evocando su juventud interrumpida, y Jesús Gabán retrata a Gloria Fuertes en Lavapiés, rodeada de sus icónicas ocas. María Hesse recupera la figura de María de Maeztu, mientras Marta Chicote se adentra en el imaginario del Ratoncito Pérez, conectando literatura y tradición popular.
La dimensión más fantástica aparece en la obra de Adolfo Serra, que da forma a los fantasmas de Madrid en una instalación envolvente, y en la propuesta de Elena Hormiga, que convierte el viaje aéreo del teleférico en una escena casi onírica. Por su parte, Nuria Blanco traslada la ilustración al objeto cotidiano mediante una vajilla de cerámica intervenida, ampliando los límites del formato expositivo.
Cada obra se integra en un relato sonoro escrito por Rubén Arribas y narrado por el actor Claudio Serrano, cuya voz guía al visitante por este cuento fragmentado. A ello se suman los testimonios de los propios artistas y una pieza audiovisual que recoge tanto su vínculo personal con Madrid como el proceso creativo detrás de cada ilustración.
La exposición se completa con talleres gratuitos dirigidos a público infantil y juvenil, reforzando su carácter abierto y participativo, y extendiendo la experiencia más allá de la contemplación.
Más que una exposición, Icónica Madrid. Una ciudad de cuento es un ejercicio colectivo de imaginación: una ciudad que se dibuja, se escucha y se reinterpreta desde múltiples miradas. Un Madrid que, lejos de fijarse en una imagen única, se despliega aquí como un relato vivo, en constante transformación.